Colegio de Licenciados y Profesores en

Letras, Filosofía, Ciencias y Artes Costa Rica

Había una vez…  una historia de cambios, disfraces y enseñanzas

Contacte al Autor: Marcos Crisanto Bravo Castro

Comentario sobre el libro Cuentos con patas y colas, de Ani Brenes.


Los personajes
Así las cosas, el primer cuento es sobre Lola, la gallina chiricana, quien tenía un problema de salud que se le agravaba por la falta de plumas en su pescuezo. Después de que casi todas las compañeras del gallinero dieran su receta para el alivio de la afección de Lola, doña Remiendos, la más viejita y experimentada del lugar, dio una sabia solución al caso. En este primer cuento, “Un remedio para Lola”, se retrata la vieja costumbre de los ticos de estar “recetando” a los enfermos y lo valiosa que resulta la experiencia de nuestros mayores. Y no faltará algún lector que no tenga idea de lo que es una gallina “chiricana”. Buen momento para contárselo.

La preocupación de las madres por el futuro de sus hijos, incluso de sus pasos al más allá, es una hermosa metáfora de la superación que se puede alcanzar si se aspira a enrumbar el vuelo “hacia arriba”. En este caso, la mamá pelícano –sospecho que ya pelicana– aconseja a su hijo respecto de las aspiraciones que debe tener en su vida y de las acciones que debe acometer cuando llegue el final de sus días. Este cuento nos enseña, de una forma muy natural, que la muerte es parte de la vida y que, para ambas etapas, debemos estar preparados para lo mejor.

El cuento “La importancia de tener un nombre” trata acertadamente la conveniencia de este hecho. El nombre nos identifica y nos distingue entre la comunidad. En el bosque sucede lo mismo y doña Beatriz, la lechuza, sienta cátedra sobre el asunto y llama a la organización comunal para el beneficio de todos. Si nos remitimos a nuestras propias y actuales experiencias podemos dar fe del sentimiento de ser “el de pelo negro”, “el de la izquierda”, o “la chiquita de allá”; y peor aún, cuando nos llaman por un número.

En “Se alquila un árbol”, el tema de la deforestación está tratado con rudeza. Se aprecia el daño a la ecología y nos remite a pensar sobre este delicado asunto. Un viejo árbol nos muestra la utilidad que tienen todos dentro del bosque y la solidaridad que hay entre los integrantes de los ecosistemas. Este es un cuento para repensar en nuestro futuro cercano… antes de correr el riesgo de convertirnos en una jungla de concreto.

Conchita es una tortuga huérfana que fue adoptada por Cleo, la rana. Aquí se retrata el amor materno, a pesar de las diferencias físicas y constituye una muestra de lo que significa en la actualidad “ser una familia”. También se trata la solidaridad e incluso la actitud positiva que se debe tener para reconstruir vidas y haciendas después de un desastre natural.

Hablando de diferencias físicas, Equilibrio, el conejo,  es todo un caso. Este orejón es el menor de nueve hermanos y nació con una suerte de defecto físico que se podría considerar en nuestra sociedad actual como una discapacidad, una minusvalía o que tiene una necesidad especial. La preocupación de los padres se ve superada cuando este conejito empieza a utilizar su “defecto” como una fortaleza. Estas son lecciones de vida que nos topamos cotidianamente y que a veces nos sorprenden pero que nos conducen a reconocer la importancia de querer superarnos cuando nos invaden situaciones adversas de la vida. A Equilibrio lo conocí en el patio de un restaurante en Canoas de Alajuela. Tengo una fotografía como prueba. Además, tiene un significado especial para mí porque compartimos una “deficiencia” común.

El libro

Cuentos con patas y colas es uno de los más recientes libros de Ani Brenes. Esta cuentista y poetisa alajuelense, dedicada a la literatura para niños, sabe muy bien cómo presentar a los animales en las situaciones más comunes que podríamos enfrentar los seres humanos. Será por ello que sus protagonistas se muestran con los defectos y las virtudes que nos caracterizan. La misma autora hace la presentación del libro de esta manera: “¿Has pensado alguna vez cómo sería ponerse en los zapatos de una rana? ¿O cambiar papeles con la araña o la gallina? ¿Y por qué no, ser tortuga, lechuza o conejo, al menos por unas horas?

Para convencer al lector de la casi humanidad de sus personajes, agrega: “Si pones atención, podrás descubrir que ellos, en su gran mayoría, viven aventuras similares a las nuestras: son seres vivos que sienten, comparten, ríen y sufren mientras atienden a sus familias y se preocupan por el alimento de cada día. También juegan, se enamoran, trabajan y envejecen…y en muchos casos nos dan grandes lecciones de vida”.

Este libro vio la luz a mediados del 2014 y tiene trece hermosos cuentos en poco más de cien páginas bellamente ilustradas con dibujos de los personajes más diversos: lechuzas, gallinas, tortugas, pelícanos, conejos, ranas y gusanos, entre otros. Tiene una forma cuadrada de 20 centímetros de lado y fue impreso por la EUNED y ubicado dentro del rango de libros infantiles. Las ilustraciones son obra de Ruth y Raúl Angulo Cruz, de Casa Garabato.

Es ideal para leerlo en clase y discutir sobre los valores -y algunos opuestos- que aquí se presentan. Es una buena herramienta para los docentes que deseen fomentar la lectura y para los padres que quieran agrandar la imaginación de sus hijos. También lo recomiendo para los adultos que gustan de recrear su fantasía de antaño.

Estamos ante la presencia de un bello libro de cuentos con calidad humana, impregnada en los personajes con patas y colas que enfrentan divertidas –y serias- situaciones de la vida cotidiana. Por ello, merece que le dediquemos un ratito de nuestra agitada vida a la fantasía, a la filosofía y a la recreación literaria…
Para invitar a la lectura, con sus metáforas, Ani finaliza la presentación de su libro de cuentos así: “Me queda la duda de si alguno de ellos (los animales con patas y colas) querría ponerse en nuestros zapatos. ¿Por qué no se lo preguntas? A lo mejor podríamos conseguir un interesante material para nuestras próximas historias”. Con esta afirmación, se me antoja, -y es muy probable- que la avezada escritora esté fraguando su décimo sexto libro para el disfrute de niños y adultos…

La autora

Ani Brenes Herrera, lejos de ser la abuelita cuentacuentos de anteojos bifocales y pícara mirada, es una activa dama de armas tomar. Es miembro de la Comisión Alajuelense de Defensa del Idioma Español, colabora en periódicos y revistas de educación y cultura, imparte talleres de literatura para niños, docentes y estudiantes universitarios dentro y fuera del país y es la encargada de la sección de pedagogía de la revista Magisterio. En fin, es probable que trabaje más ahora que es maestra pensionada que cuando ejercía esa profesión.

Ha publicado veinticinco libros de cuentos y de poesía, entre los que destaca “Cuentos con alas y luz”, que obtuvo el Premio Carmen Lyra (1999) y que está entre las lecturas recomendadas por el Ministerio de Educación Pública.

comments powered by Disqus