Colegio de Licenciados y Profesores en

Letras, Filosofía, Ciencias y Artes Costa Rica

La educación requiere cada vez más de profesionales en educación que mantengan un determinado perfil profesional sobre el cual debe sustentarse la formación de las distintas generaciones. El educador es en sí mismo modelo  a seguir por parte de la comunidad educativa o el ámbito donde se desempeña profesionalmente.

A su vez debe orientar a sus estudiantes hacia una forma de vida saludable, con apego a la conservación y resguardo por los recursos naturales y en sintonía al respeto de los derechos de las personas desde su diversidad cultural, política, ideológica, étnica, filosófica, sexual, religiosa.

Este profesional debe además,  mantener una postura de honor ante las personas que lo rodean, determinando así un perfil, mismo que puede variar según la concepción filosófica que se tenga, sin embargo la acepción más genérica es la que se refiere al “conjunto de rasgos o características profesionales de una persona en relación con un determinado trabajo” (Mª Moliner, 1998).

Entre estos rasgos se puede citar: su apariencia personal, sus hábitos dentro y fuera de la institución,  sus competencias técnicas (relacionadas con la formación profesional) y sus habilidades comunicativas; así  como sus creencias y  valores que vienen a constituir a la persona.

Las creencias se desarrollan a partir de nuestra propia historia de vida e intervienen en la percepción de uno mismo, así como de las demás personas, de manera que nuestro sistema de creencias o valores puede ser diferente al de los demás, lo que no lo hace mejor ni peor.

Dicho conjunto de creencias va a influenciar nuestro sistema de valores. Un valor es una palabra que contiene un significado en un nivel alto, el cual se desea alcanzar. Son utilizados frecuentemente para determinar si una acción es correcta o incorrecta.

 

Para establecer el perfil de una persona colegiada se debe partir de los valores como ejes orientadores, como nortes a seguir en un contexto educativo.

Para este fin se ha construido el Código Deontológico, que fue aprobado el día 13 de julio de 2015 en una Asamblea Extraordinaria en el Colypro, del cual se pueden extraer puntos clave que sirven como ejes orientadores para la identificación de un perfil.

El profesional debe poseer un perfil que lo caracterice y contemple diversas áreas en las que se desenvuelve, tanto en su vida personal como profesional, en lo social y en el ámbito donde se desempaña.